¿Notateste que cuando vas a algún negocio la empleada está hablando por teléfono, mirando hacia abajo, o te mira y simplemente espera que seas vos el primero en decir algo? Seguro que varias veces, ¿no es así? ¿Qué sentís en esos momentos en que esperás una cara amistosa, una rápida respuesta o que te cobren, ya que tu tiempo es valioso? Sinceramente, yo no me siento querida en ese lugar, siento que soy una molestia para la/el empleado, que seguramente lo último que tiene ganas de hacer es atenderme a mí.
Que distinto sería si al entrar uno viera una cara sonriente, escuchara un hola que tal y el empleado estuviera contigo acompañándote en la, muchas veces, ardua tarea de comprar...
Vos podés cambiar eso. No solo para que el cliente se sienta contento cuando entre a tu negocio, (mientras tu estés allí es tu local, no lo olvides), y para que las ventas aumenten y tu empleador se sienta orgulloso de vos, sino, y enfatizo, para que vos te sientas a gusto y las horas que pases allí sean provechosas.
¿Cómo puedo cambiar una realidad?, te preguntarás. Muy simple, como ya lo he comentado en otros artículos, con una Actitud Positiva, que muestre el aprecio por el cliente y por la actividad que él te ve ejerciendo. Vos mismo/misma traspasarás al ambiente ese amor por tu trabajo y cuando se abra la puerta de tu local la bienvenida será natural.

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