Me gusta mucho la frase que utiliza en todos sus libros el doctor Walter Dresel, "Tomarse un café con uno mismo", la cual da título a uno de ellos. Simboliza uno de los aspectos positivos que yo quiero transmitir en este espacio.
Tomarse un café con uno mismo es como estar con un amigo/a, con la diferencia de que ahora ese amigo/a sos vos. Sí, aunque no lo creas, "believe it or not", uno puede ser amigo de uno mismo si se toma el tiempo para charlarse, para encontrarse y reencontrarse.
Esto es algo muy positivo, ya que nos permite diferenciar nuestro interior del exterior que nos rodea. También discriminar lo que recibimos de afuera y sacar nuestras propias conclusiones al respecto. Por ejemplo, darnos cuenta si lo que nos dijo fulanito es válido o no, si lo aceptamos o descartamos. Y así formarnos una opinión que nadie va a poder cambiar nunca de nosotros mismos.
¿Quién soy?, ¿Que quiero de la vida?, ¿Para que hago lo que hago?, son preguntas que tienen una única respuesta, y es la que surgió cuando te tomaste ese café contigo mismo.
Tomarse un café con uno mismo es como estar con un amigo/a, con la diferencia de que ahora ese amigo/a sos vos. Sí, aunque no lo creas, "believe it or not", uno puede ser amigo de uno mismo si se toma el tiempo para charlarse, para encontrarse y reencontrarse.
Esto es algo muy positivo, ya que nos permite diferenciar nuestro interior del exterior que nos rodea. También discriminar lo que recibimos de afuera y sacar nuestras propias conclusiones al respecto. Por ejemplo, darnos cuenta si lo que nos dijo fulanito es válido o no, si lo aceptamos o descartamos. Y así formarnos una opinión que nadie va a poder cambiar nunca de nosotros mismos.
¿Quién soy?, ¿Que quiero de la vida?, ¿Para que hago lo que hago?, son preguntas que tienen una única respuesta, y es la que surgió cuando te tomaste ese café contigo mismo.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada